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Antes de entrar en el uso del barniz en la pintura al óleo, responderé claramente a las preguntas que más me han realizado en mis años de docente sobre el uso o no de barniz en la técnica del óleo:
- ¿Es obligatorio barnizar un cuadro una vez acabado ? Y ¿por qué?
- ¿Es conveniente u obligatorio usar barniz para mezclarlo con la pintura?
No es obligatorio ni barnizar al final ni usarlo durante el proceso creativo. Pero debemos saber que su aplicado, una vez seca nuestra obra, no solamente la protegerá sino que igualará los brillos o mateados de los colores y reavivará muchos tonos que pierden su viveza una vez secos.
Su utilización como médium o medio añadido a las mezclas o colores proporciona ciertos beneficios si sabemos usarlos pero que para un aprendiz, principiante o novel en sus fases iniciales no lo aconsejo. Bastante tienen ya en digerir tantas emociones y sensaciones.
Hay mucha información y desinformación, un auténtico galimatías, que circula en todo tipo de foros, artículos, webs, etc. que produce un cierto mareo y desconsuelo a la hora de decidir qué tipo y cómo usar el barniz en la pintura al óleo tanto para acabado o como para medio.
- Etimología de «Barniz»
- CÓMO USAR EL BARNIZ EN LA PINTURA AL ÓLEO
- 1. BARNICES INTERCAPAS O DE ACABADO
- ¿Barniz líquido o en spray?
- Barniz final genérico o universal para óleo
- Barniz Holandés
- Barniz de retoques
- Barniz Damar o Dammar
- Otros barnices
- 2. BARNICES PARA MEZCLAR CON LA PINTURA Y CON OTROS PRODUCTOS DURANTE EL PROCESO CREATIVO.
- Barniceta
- Medio para Impasto
- Secativos y otros productos
- HISTORIA DEL USO DE BARNICES Y LACAS
- EGIPTO
- JAPÓN
- CHINA
- INDIA, COREA Y SUDESTE ASIÁTICO
- AMÉRICA
- EUROPA
- ENLACES Y CRÉDITOS
Etimología de «Barniz»
Algunas fuentes indican que el término barniz podría proceder de la voz dialectal “berniz” relacionándola con una resina que se producía en Beronice, Egipto, o quizás de la colonia griega en la actual Libia llamada Berenice. Otras proponen la derivación del latín “per” (a través) más “nitere” (brillar).

CÓMO USAR EL BARNIZ EN LA PINTURA AL ÓLEO
1. BARNICES INTERCAPAS O DE ACABADO
Como los pintores y artistas creativos a exigentes nadie nos gana, existen una variedad enorme de barnices de acabado y productos para añadirles y que podemos elaborar nosotros mismos o adquirirlos ya fabricados. En este artículo me voy a centrar en los comercializados pues creo que es donde hay más dudas y demanda de información.

Las presentaciones comerciales tienen un tamaño que va desde los de pocos centílitros a los de un litro o mayores. Es evidente que para pocos trabajos y de pequeños formatos con unas capacidades de 100ml ya es suficiente y para mayor producción o formato los de 250ml, 500ml o superiores nos resultarán más rentables.
Ahora nos viene una disyuntiva:
¿Barniz líquido o en spray?
Quienes me seguís desde hace tiempo ya sabréis mi animadversión por los sprays. No controlamos bien ni las cantidades aportadas ni las zonas con mayor o menor impregnación. Ya sé que es muy práctico, no ensuciamos pinceles que resultan difíciles de limpiar, que es rápido, bla, bla, bla. Hay, quizás, algunos casos donde sería aceptable su uso, en las obras con mucha textura en las cuales no estira bien el pincel o paletina. Pero me sigo quedando con los barnices líquidos que los manipulo a mi voluntad.
La mayoría de estos barnices se presentan en dos o en tres acabados, mate, brillante y satinado. Éste último es un intermedio de entre los dos primeros. Cada uno decide el que más le guste pero, importante, tanto el final satinado o mate se fabrican con barniz brillante al que le añaden una sustancia mateante. Y, ¿qué problema tiene?. Pues que por lógica no intentemos dar capas brillantes sobre capas anteriores satinadas o mates pues nos producirán falsos brillos. En cambio, sí que podemos dar capas mates o satinadas superiores sobre capas más brillantes anteriores.
Ahora nos viene otra decisión: qué tipo de barniz final debo usar.
Barniz final genérico o universal para óleo
Quien no desee complicaciones ni disponer de un arsenal de productos nos basta con este barniz. Los barnices finales protegen y reavivan los colores.
Como he indicado en el post, hay que elegir tipo de acabado y formato. Os he seleccionado este producto por calidad y precio. Este enlace también os aconsejará otros productos con formatos y acabados diferentes.
Podemos rebajar la primera capa con esencia de trementina que acelerará también su secado. Si no queremos tener desagradables sorpresas hemos de comprobar que la pintura está absolutamente seca así como las capas sucesivas que empleemos y esto sirve para todos los barnices.
Barniz Holandés
El barniz holandés, a priori, parece el más versátil y adecuado para ser usado pues sirve como barniz final y como barniz intermedio. Como barniz final se obtiene un acabado brillante potente, realza magníficamente los colores y es más duro y flexible que otros barnices. Esto se debe a su especial composición que contiene resinas de copal o de ámbar, además de aceites y trementinas. Se puede hacer servir como barniz entre capas, admitiendo ser pintado por encima.
Como para hacer las primeras pruebas de este barniz no es necesario un gran formato, podéis comenzar con el que os sugiero en este enlace.

También puede usarse como medio, mezclado con la pintura, la alarga, le proporciona más brillo y acelera su secado.
Excelente también para realizar veladuras.
Entonces, ¿por qué no es el más recomendado?
Como acostumbra a decirse: “nadie es perfecto”. Esas misma resinas que proporcionan los beneficios referidos amarillean con el tiempo y el proceso de secado usado como barniz, no como medio, es más lento alargando el tiempo entre capa y capa.
Barniz de retoques
Este barniz se aplica normalemente en una obra que estando seca deseamos continuar. Su aplicación iguala los brillos, como los barnices finales, a fin de poder observar mejor las tonalidades y colores que habíamos empleado. A excepción de los barnices finales se puede pintar encima, como ya he dicho. Aunque en algunas instrucciones indican que se puede usar de barniz final no es recomendable pues no sella totalmente la superficie tratada siendo, por lo tanto, más vulnerable al deterioro.
Tal como ya os he comentado en el barniz anterior, este pequeño formato os puede servir si vuestra producción es escasa o en formatos pequeños. A través del enlace inferior podéis consultar otros precios y formatos.
Barniz Damar o Dammar

Como comento en el apartado de historia de los barnices la resina o goma de damar (dammar) llegó a Europa desde el Sudeste Asiático tardíamente (siglo XVIII) y su uso artístico se generalizó en el siglo siguiente. Se extrae de algunas especies de árboles de la familia de las Dipterocarpáceas y de pino dammar (agathis dammara).
Como barniz final tiene el inconveniente de amarillear con el tiempo, sobre todo por la acción de la luz solar, y a volverse quebradizo e inestable con exceso de humedad o calor aún estando seco.
No obstante es excelente para dar intercapas como el barniz holandés y el barniz de retoques.
El suministrador de este barniz es de confianza, podéis seguir el enlace inferior y realizar el pedido o consultar otras ofertas que os sugerirá.
Otros barnices
Existe una gran variedad de nomenclatura de barnices, a veces incluso para indicar el mismo producto y son para resolver cuestiones específicas. Barnices suaves, duros, barniz de museo, de cera, de copal, sintéticos, etc. describirlos todos ocuparía párrafos y excesivo tiempo de lectura. Aquellos que deseen información más detallada de alguno de los mencionados los he publicado con hiperlink (hacer clic encima de la palabra) que os llevará a algunas de las publicaciones que me parecen más solventes.
2. BARNICES PARA MEZCLAR CON LA PINTURA Y CON OTROS PRODUCTOS DURANTE EL PROCESO CREATIVO.
Como he explicado, y vuelvo a hacerlo, a los artistas que empiezan o que pintan esporádicamente no les debería preocupar conocer o utilizar algunos de estos productos. Si deseamos una pintura más fluida podemos mojar el pincel en aceite de lino y, complicándonos muy poco, con una mezcla previa de aceite de lino y un poco de esencia de trementina.

Como a veces no se dispone de la información de la composición de los barnices diré que, en general, no se aconseja usar los barnices finales para mezclar con la pintura, para fabricar mediums o barnicetas ni veladuras.
Barniceta
La barniceta es un medio que contiene una mezcla de materiales o ingredientes que incorporados a la pintura al óleo permite ampliar las posibilidades técnicas que de por sí ya tiene.

Sus componentes acostumbran a ser barniz, aguarrás, aceite para óleo y, en ocasiones, ceras o productos secativos. Los barnices más adecuados, como hemos visto, serían los de resina damar, el holandés y algunos barnices blandos que lo indiquen.
La mezcla de óleo con barniceta en la proporción deseada, (a más barniceta mayor transparencia) permiten acelerar el secado, estirar y proporcionar flexibilidad a la pintura, igualar brillos y uno de los usos más extendidos es para la aplicación de veladuras.
Una de las barnicetas preferidas por muchos artistas es la barniceta alemana. Sus proporciones dependen del uso que se le vaya a dar. Más fluido y con mayor proporción de esencia de trementina para las primeras capas y más graso, es decir, mayor proporción de aceite para capas superiores. La fórmula intermedia sería un tercio de cada ingrediente aproximadamente.

Medio para Impasto

Si deseamos crear obras con mucho relieve, y evitar usar grandes cantidades de óleo con el peligro de su cuarteamiento posterior, podemos añadir a la pintura un médium comercial para este fin o fabricarlo con una cuarta parte de cera de abeja blanqueada, una cuarta parte de barniz damar y la dos cuartas partes de aguarrás. Si añadimos un poco de aceite de lino conseguiremos un poco más de fluidez.
El fabricante y el suministrador de este producto son de confianza y ofrecen el envío con rapidez y seguridad.
Secativos y otros productos
Junto a los barnices que se usan como ingredientes en la fabricación de medios como barnicetas, o para impasto, siempre hay impacientes que quieren acelerar su secado y le añaden secativos, corriendo el riesgo de provocar cuarteados y corrupciones del tono hacia el azul (por el cobalto) o desean aparentar una pintura más antigua y le añaden betunes y otros “ensuciadores”.
Aunque hay que respetar que el arte es libertad, podéis deducir por mis adjetivos mi opinión sobre ello.

HISTORIA DEL USO DE BARNICES Y LACAS
Durante milenios el afán por preservar y proteger los objetos creados ha motivado al ser humano a investigar con productos vegetales, animales y minerales. Sus hallazgos se han ido transmitiendo entre generaciones y culturas mejorando los procedimientos y fórmulas hasta conseguir resultados cada vez más sofisticados.
Existen dos zonas que se erigen como las primeras en usar recubrimientos o productos protectores resinosos, la del Antiguo Egipto y Mesopotamia (sobre el 3000 a.C.) y la del Este y Sudeste Asiático (sobre el 7000 a.C.).
EGIPTO
Los egipcios usaban hace 5.000 años compuestos de resinas de ámbar o betún disueltas en aceites y solventes para tratar objetos de madera con el objetivo de protegerlos y lucirlos.
También usaban un recubrimiento vidriado con polvo de cuarzo y colorantes azul o verde oscuro.
JAPÓN
La tradición japonesa del lacado se remonta a periodos arcaicos (periodo Jômon). Hay vestigios de lacado en diversos elementos de alfarería datados hace más de 7.000 años. La procedencia de estas lacas son de origen vegetal y su evolución sufrió la influencia de las innovaciones estilísticas chinas pero desarrollando sus propios métodos y estilos. (2)


La técnica milenaria del “Maki-e” (pintura espolvoreada o imagen salpicada) es una de las formas más distintivas del lacado japonés, en la que se aplica polvo de metales como el oro o la plata sobre la laca húmeda. (3)
CHINA


En China hay vestigios arqueológicos de cerámica y objetos de madera, de hace más de 5.000 años, que se habrían protegido con un producto fabricado a partir de resinas del árbol “Toxicodendron vernicifluum”. Esta laca China fue incorporándose a una variedad cada vez más amplia de utensilios y mobiliario.
Durante la dinastía Han (-206 a.C. – 220 d.C.), una auténtica época dorada en lo referente a la cultura, la técnica del lacado por parte de los artesanos se perfeccionó y refinó extraordinariamente.
Otro avance significativo por su elegancia y sofisticación del lacado se produce durante la dinastía Tang (618-907 d.C.) que introdujo el tallado y las incrustaciones de nacar y jade.
Para saber más de la historia del lacado chino (4)
INDIA, COREA Y SUDESTE ASIÁTICO
En la India los controvertidos textos de uno de los libros sagrados del hinduismo, el “Atharvaveda” (controvertido para la datación de sus textos de los siglos XII-X a.C pues fueron evolucionando por las transmisiones orales) sugieren el conocimiento y aplicación de lacado a partir de los excrementos resinosos del insecto “Kerria lacca”.

La producción y comercialización de esta resina a través de las rutas entre Asia y Europa sirvieron para universalizar su uso en la Edad Media y en el arte del Renacimiento.
Sin movernos de Asia, en Corea y en el Sudeste Asiático los lacados tienen también una larga tradición y su propia evolución a partir de las influencias recibidas de China.
AMÉRICA
Aunque el uso de barnices y lacas en la América precolombina está constatado, y excepto en algunos ejemplos que ahora comentaré, existen pocos estudios que vayan más allá de lo estrictamente descriptivo, a sus connotaciones rituales o vinculados a prácticas ceremoniales o religiosas. Algunos de los autores consultados manifiestan el desconocimiento en general de muchos aspectos de su evolución, desarrollo o de los procedimientos técnicos utilizados.
La fama y difusión de los objetos decorados con barniz de Pasto (Colombia) se produce a partir de finales del siglo XVI, pero es una evolución de la técnica artesanal de épocas anteriores a la colonización española. Su resina se obtiene por maceración de los cogollos de hojas de un arbusto silvestre llamado mopa-mopa (Elaeagia pastoensis). El arte del Barniz de Pasto fue reconocido el año 2020 por la Unesco como Patrimonio inmaterial de la Humanidad. Comparte semejanza con la laca japonesa “urushi” de estilo Namban (1580-1630) así como con la de las islas Ryūkyū del siglo XVII, hasta el punto de ser confundidos algunos objetos de Pasto con esas otras procedencias. (6)
En Méjico, a partir del -400 a.C. y hasta el 200 d.C. el lacado de maque de Uruapán pasó de ser de uso general a ser de uso profesional y especializado, manteniéndose los procedimientos incluso después de la conquista de México en el siglo XVI. (7)


EUROPA

En Europa durante la Edad Media, y por influencia de los productos que llegaban de Asia se extiende el uso de lacados y barnizados. Estos últimos eran una evolución de los primeros a los que se le añadían aceites, resinas y otros productos. La laca procedía de los excrementos de insectos que llegaba en forma de escamas ya purificadas, por lo tanto más fáciles de manipular.
El arte pictórico no podía quedar al margen. Las primeras insinuaciones al barniz o a veladuras finales parecidas al barniz, aparecen documentadas en el «Schedula diversarum artium» del monje Teófilo (1110-1120).


A partir de sus sugerencias el artista flamenco Jan van Eyck (1390-1441) elabora los primeros barnices incorporando aceites y resinas como el ámbar o la resina de pino.
La evolución por la incesante investigación de los artistas fue imparable, incorporando nuevas resinas o disolventes a sus recetas para lograr efectos específicos en sus obras. En el siglo XVIII se introduce en Europa la resina de Dammar, de gran claridad, que aporta aún más posibilidades para usarlas sobre todo para fabricar barnicetas y mediums.

Durante el siglo XIX y tras varias centurias del uso del barniz como acabado final las obras comienzan a presentar tonos amarillentos, craquelados y perdiendo la viveza original.
Se inicia entonces un debate entre artistas y restauradores sobre la conveniencia o no de su aplicación. Muchas de la obras realizadas dejaron de ser barnizadas por miedo a su deterioro posterior.
Gracias a los avances a finales del XIX y principios del XX en la fabricación de barnices que soportaban mejor el paso del tiempo y que facilitaban su restitución los pintores volvieron a usar el barniz como acabado final.
Hoy en día, la industria ofrece productos sintéticos y de menor toxicidad que garantizan aún más la durabilidad y un secado más homogéneo y rápido.
ENLACES Y CRÉDITOS
(1) Fotografía de Charles Edwin Wilbour Fund – Brooklyn Museum
(2) Oliver Impey, Kaori Hidaka. Japanese and European Lacquerware: Adoption, Adaptation, Conservation (2000) 604 pages ISBN 3874907031, ISBN 978-3874907033
(3) Saber más: https://traditionalkyoto.com/shopping/maki-e/
(4) https://zaguan.unizar.es/record/107882/files/TAZ-TFM-2021-375.pdf
(5) https://www.metmuseum.org/art/collection/search/36449
(7) Técnicas prehispánicas de lacado – Investigaciones sobre el «maque» y otras formas de lacado indígena, Uruapán, México https://colmich.repositorioinstitucional.mx/jspui/bitstream/1016/403/1/PedrazaCalder%C3%B3nLauraAm%C3%A9rica2012Tesis.pdf








